Habían aguardado esa llamada durante dos años. Al otro lado de la línea se obró un silencio dramático. Era el momento de ese match point, a mediados de agosto de 2025, en el que la bola tiembla indecisa en el borde de la red. Y entonces sonaron dos palabras: “¡Hemos ganado!”. El equipo se abrazó en una explosión de júbilo.
Dos años de trabajo, de noches en vela, de plazos en apariencia imposibles y la suma de la energía, la creatividad y la inteligencia de un grupo de ingenieros, financieros y expertos en derecho cristalizaron en un evento de los que marcan el rumbo de una multinacional: el mayor proyecto de financiación público-privada (PPP) con bonos de la historia de los Estados Unidos.
Hablamos de la autopista SR400 Express Lanes, la concesión de un proyecto de managed lanes de una inversión total aproximada de once mil millones de dólares y que ACCIONA gestionará durante los próximos cincuenta años.
Pocas veces se tiene el privilegio de acceder a la sala de máquinas de una gran empresa donde suceden los proyectos destinados a transformar y mejorar nuestra sociedad. Pero eso es lo que nos ofrece Borja Franco Moreu como responsable de desarrollo de negocio en esta entrevista: una mirada de excepción al mundo de las grandes concesiones de infraestructuras donde todo cobra una dimensión difícil de calibrar para el outsider. Y para eso, para explicárnoslo, nos dedica varias horas de su valioso tiempo.
Dicho de forma resumida, el contrato de la SR400 Express Lanes en Atlanta consiste en la financiación, diseño, construcción, operación y mantenimiento de dos carriles rápidos gestionados con un sistema de peaje dinámico en un tramo de veinticinco kilómetros de la existente autopista SR400. “Estos dos últimos años desde que regresé de Australia he estado liderando el proyecto de la SR400 Express Lanes que nos adjudicaron hace un año y hemos cerrado este”, nos explica desde las oficinas del Campus ACCIONA donde ha aterrizado tras un periplo internacional.
¿Qué es lo que hace ahí exactamente? “Soy responsable de identificar oportunidades, buscar socios, analizar mercados, estructurar proyectos, gestionar equipos y lo que quizás nos lleve más tiempo a los que trabajamos en el Departamento de Desarrollo de Negocios de ACCIONA en Concesiones, que son las ofertas”.
“Han sido dos años a tope, viajando mucho a Estados Unidos, prácticamente una vez al mes”, sintetiza con el mismo lenguaje llano y directo que mantendrá a lo largo de toda la entrevista. Sin embargo, antes de contar los días y horas de infarto que precedieron a la concesión de la SR400 es preciso conocer más de cerca a uno de los protagonistas responsables de este hito y su trayectoria en ACCIONA donde, pocos días después de esta entrevista, cumplirá diecisiete años, prácticamente toda su vida laboral.
A medida que Borja, que nació en Pontevedra y pasó sus primeros años en Rota, Las Palmas de Gran Canaria y Madrid, comienza a desgranarnos su trasfondo vital hay algo que se vuelve evidente: llevaba la vocación internacional en la sangre. Su padre, oficial de la Armada española estuvo destinado en múltiples bases militares como las de Rota y las Palmas de Gran Canaria, lo que marcó desde muy temprano una vida de continuos desplazamientos.
“Tras varios años en Las Palmas, nos instalamos en Madrid donde pasamos siete años y ya a partir de ahí, cuando yo tenía catorce años, a mi padre le destinaron a Francia y nos fuimos allí tres años. Fue una experiencia muy enriquecedora, pero el extranjero no siempre es fácil. La experiencia internacional como niños y adolescentes es una inmersión muy dura, pero si se consigue salir a flote, sales fortalecido y más maduro y preparado para la vida que te espera por la proa. Abandonas el patio de casa, dejas a tus amigos para enfrentarte a un nuevo país, un nuevo idioma, nuevos compañeros y amigos, nuevas costumbres y esa nueva realidad no todos consiguen superarla”, relata.
Durante ese tiempo fue madurando la idea de seguir los pasos de sus padres y abuelos, y de embarcarse en las Fuerzas Armadas. Sin embargo, había vuelto bilingüe de Francia y su familia lo animó a estudiar una carrera que le abriría “más puertas”. Nos cuenta que su padre, perteneciente al Cuerpo de Intendencia de la Armada Española se encargaba de la gestión económica, logística, así como la administración y coordinación de recursos, representando los intereses de España allá donde fuera.
Así que Borja siguió en parte los pasos de su padre, pero en la empresa privada: también él se dedicaría a una especialidad similar, relacionada con la financiación, contratación, administración y la coordinación de recursos, y con una misión parecida. “Siempre he pensado que, cuando nos destinan al extranjero, asumimos una responsabilidad que va más allá de nuestras funciones: representar a ACCIONA, sus valores y su manera de trabajar, actuando como embajadores de la compañía en cada país y en cada proyecto”.
Siempre he pensado que, cuando nos envían al extranjero, asumimos una responsabilidad que trasciende nuestras funciones: actuar como embajadores de ACCIONA.
Tras la estancia francesa, Borja comenzó la carrera de Administración y Dirección de Empresas en Madrid. “Me especialicé en contabilidad, que era el área que más despertaba mi interés. Gracias a ello pude optar a una de las mejores becas que ofrecía la Universidad Complutense”.
Se refiere a la beca del Banco de España que le permitió obtener su primer contacto con el mundo profesional. “Nos dedicábamos a analizar el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias de las empresas no financieras del sector español, desde una panadería hasta una gran eléctrica, para generar estadísticas que luego se publicaban en un informe. Aprendí mucho sobre el mundo real”.
Después llegaría un curso en una escuela de negocios en París. “Me fui corriendo a Francia, ya con algo de dinerito ahorrado, porque el curso empezaba al acabar las prácticas”. Poco después, la familia de Borja fue destinada a Estados Unidos durante tres años, una etapa que él supo aprovechar para estudiar inglés durante un año tras su regreso de París. Y, ya de paso, tachar otro país en su lista de destinos internacionales.
Mi primera beca en el Banco de España me permitió aprender sobre el mundo real.
Concluida su formación, tocaba el salto al mundo laboral. Eran los tiempos de la crisis inmobiliaria española y Borja puso su mirada en el exterior. “Yo tenía muy claro que me quería ir al extranjero. Sabía que esa experiencia me ayudaría a crecer profesionalmente. Y sabía que la gente tampoco tenía muchas ganas de marcharse fuera, que al final éramos un grupo pequeño de gente dispuesta y con idiomas”.
Ese joven ansioso de aprender y de vivir experiencias internacionales se cruzó entonces con ACCIONA. “Me comentaron que la compañía contaba con numerosos proyectos internacionales y que, con toda probabilidad, me asignarían a uno de ellos en el corto plazo. Esa perspectiva fue determinante para mi decisión”. Y al poco ya estaba haciendo las Américas. “Al llegar a Canadá, comprendí la verdadera dimensión de ACCIONA y el papel clave que desempeñaba como una de las empresas de referencia en ese mercado”.
De ese primer trabajo internacional Borja recuerda los numerosos contactos que hizo con asesores, socios locales y las conferencias a las que asistió. “Lo que más me impactó fue esa exposición. Yo era muy joven, pero al haber recursos limitados, me impliqué mucho en todas las actividades necesarias para identificar oportunidades. Me dieron mucha proyección."
Y aquí menciona una de las claves del negocio de las licitaciones de concesiones: “Cuando montas un consorcio, trabajas con gente de diversos perfiles, desde técnicos, hasta financieros, legales y al final te das cuenta de la oportunidad que eso supone. Es un grupo de gente comprometido con desarrollar esa solución de infraestructuras más sostenible, más rentable y más eficiente en términos de costes".
Apostilla: “El desafío es construir de forma diferente, primando la calidad, la innovación y la sostenibilidad y respondiendo de la mejor manera a los intereses de la comunidad. Lo que busca el usuario final es una solución que mejore su día a día. En eso creo que me veo muy representado en ACCIONA en estos últimos años y especialmente en Australia.” Porque sí, Canadá solo era el comienzo de su aventura internacional.
Montar un consorcio y presentar una oferta para un proyecto de concesión te permite trabajar mano a mano con equipos multidisciplinares, todos con un fin común: desarrollar el proyecto de infraestructuras que responda mejor a las necesidades de la sociedad y del largo plazo.
Borja nos habla de estar en el lugar adecuado. Y ahí fue afortunado, siempre bajo la definición de Séneca de la suerte: aquello que ocurre cuando la preparación coincide con la oportunidad: “He tenido la gran oportunidad de estar en el momento y en el sitio adecuados. Llegué a Canadá justo cuando arrancaba el mercado de concesiones, lo mismo me pasó cuando me fui a Australia; llegué allí cuando el mercado de concesiones estaba despegando. Y en Estados Unidos ha sido un poco más de lo mismo”.
Aquí reflexiona sobre la gran fortaleza de ACCIONA: “Teníamos un gran factor de diferenciación. Canadá o Australia son países muy grandes con unas necesidades de infraestructuras brutales, pero con un mercado de empresas insuficiente para acometer obras complejas. Te hablo de túneles, de tranvías, de metros”.
Y nos comenta lo que aportó ACCIONA en un contexto como ese: “Es una empresa grande, con capacidad de balance, solvencia financiera, y amplia experiencia en infraestructuras complejas. ACCIONA aportaba tanto el bagaje financiero y la experiencia concesional como la innovación y experiencia técnica”.
También nos habla de otro de sus grandes proyectos allí: “Licitamos y nos adjudicaron un proyecto de líneas de transmisión en el marco de las Renewable Energy Zones en Nueva Gales del Sur para dar servicio a grandes desarrollos de generación de energía renovable en la región. Para mí es un proyecto muy relevante porque ha sido la primera línea de transmisión licitada bajo un esquema concesional en Australia y un proyecto gigantesco, alrededor de 8.000 millones de dólares”.
ACCIONA entró en Canadá y Australia en un momento de necesidad de grandes infraestructuras y obras complejas, aportando bagaje financiero, experiencia concesional y técnica.
¿Cómo son las licitaciones? le preguntamos “Comprenden un grupo muy amplio de individuos de todas las empresas que forman el consorcio; por ejemplo, en un proyecto en Australia llegamos a ser casi dos ciento cincuenta personas en la oficina de proyecto”. Esa intensidad y esa variedad de perfiles profesionales han sido, en palabras de Borja, una gran oportunidad de crecimiento.
Lo sintetiza de esta forma: “Enfrentarme a esos mercados me ha hecho crecer mucho más. Al final acabas interactuando semana a semana con los socios, con los equipos de la oferta. Hay una labor muy intensa de coordinación con los distintos equipos, con la constructora, con la operadora, con los asesores, con los financiadores”. Y todo ello desemboca en un único objetivo, nos dice: “La mejor solución de infraestructuras desde el punto de vista innovador y social, con una mejor relación calidad-precio y de creación de valor para el cliente último”.
En este punto, Borja utiliza el ejemplo de Australia, que como ya hemos visto fue su siguiente destino. “Uno de los proyectos que nos adjudicamos fue el tranvía de Sídney, que, en términos simples, se trata de una infraestructura nueva compuesta por vías, estaciones, material rodante y sistemas, pero cuando pensamos en concesiones, lo que realmente le estamos garantizando al cliente es la calidad del servicio una vez que la infraestructura entra en operación”.
¿En qué se traduce eso exactamente? “Es la tranquilidad de que el usuario va a coger el tren por la mañana y va a llegar del punto A al punto B en un tiempo determinado sin contratiempos. Nos enfocamos en el servicio que damos a la comunidad, en hacer la vida más fácil y mejor para el usuario”.
Para lograrlo, es preciso poner en marcha una compleja maquinaria en la que la sostenibilidad también desempeña un papel protagónico. “ACCIONA siempre va más allá: ofrecemos soluciones más sostenibles desde el punto de vista técnico, pero también financiero. Intentamos, por ejemplo, que la financiación incluya préstamos verdes, que con una serie de mejoras en el proyecto podamos conseguir una financiación más barata al exceder criterios ESG y ofrecer mejoras sociales”.
Ofrecemos soluciones más sostenibles desde el punto de vista técnico, pero también financiero, como son los préstamos verdes.
¿Cuál es el criterio para elegir esos proyectos? “No podemos seleccionar cualquiera, tienen que estar alineados con la taxonomía europea. De hecho, hemos abandonado algunos proyectos porque no la cumplían”. Nos pone el ejemplo de Australia y la exigencia del uso de energía durante construcción proveniente de fuentes renovables por parte del cliente. “En ese sentido, los clientes están evolucionando y nosotros, a su vez, estamos avanzando por delante”.
Los enfoques más sostenibles e innovadores suelen partir de ACCIONA misma, no del pliego de condiciones de la licitación. A modo de ejemplo, nos habla del proyecto de la Circunvalación de Toowoomba en Australia: “Es una ciudad por la que transcurría un gran volumen de camiones al día, muchos de ellos transportando sustancias peligrosas provenientes de las zonas mineras, y lo que buscaba el cliente era construir una circunvalación de 42 km que eliminara el paso de camiones por el centro de la ciudad”.
La solución que había ideado el cliente durante años y que finalmente quedó plasmada bajo el pliego de condiciones se trataba de una carretera de circunvalación que incluía un túnel a la altura de la región montañosa de Toowoomba. “Nuestro consorcio, planteó una solución alternativa al diseño de referencia; en lugar del túnel, lo sustituimos por un viaducto con una longitud de 800 metros y 50 metros de altura”.
¿Qué supuso aquel giro de guion? “Esta solución alternativa, además del tránsito habitual de camiones, permitió el paso de vehículos pesados con sustancias peligrosas que bajo el diseño original del cliente estaban obligados a atravesar la ciudad al no poder circular dentro del túnel con el riesgo social que ello conllevaba, y en términos de costes reducía las necesidades de operación y mantenimiento. Fue la solución escogida y lo que nos garantizó en gran medida la adjudicación del proyecto”.
Ese caldo de cultivo de ideas, de colaboración entre departamentos y de trabajo conjunto es una de las cosas que, según deja traslucir a lo largo de la entrevista, más motivan a Borja.
Esa estancia australiana también fue el momento para que su ahora esposa se reuniera con él y formaran una familia. “Estuvimos allí cinco años y durante ese tiempo nació nuestra hija, en plena pandemia. Cuando terminó nuestra estancia en Australia, ya había pasado más tiempo viviendo en el extranjero que en España. El otro día me paré a pensar, y me di cuenta de que a lo largo de mi vida he vivido en tres continentes, seis países y dieciséis ciudades”.
Borja nos habla un poco más de la estructura de su departamento. “Somos un departamento pequeño comparado con otros negocios en ACCIONA, pero con mucho talento y en pleno crecimiento. Cuando aterrizas en un país extranjero, la responsabilidad es bastante grande, porque no dejas de ser la cara visible de ACCIONA frente al mercado en general.
Cuenta que las licitaciones son procesos largos que requieren un gran esfuerzo, pero que ha merecido la pena con creces. Destaca que su progresión dentro de la empresa ha sido muy positiva y afirma: “Siempre he dicho que mi mejor herencia ha sido trabajar en el extranjero, donde he podido asumir grandes responsabilidades y obtener una visibilidad excepcional de todo el negocio”.
Mi mejor herencia ha sido trabajar en licitaciones en el extranjero: me ha permitido asumir grandes responsabilidades y obtener una visibilidad excepcional de todo.
Si las concesiones son proyectos en los que se dan cita perfiles profesionales muy dispares para cada parte del ciclo de vida del proyecto, el hecho de que ACCIONA integre tantas facetas, desde la parte financiera a la de construcción y operación, es uno de sus grandes valores añadidos. “En el área de Concesiones, desarrollamos y estructuramos los proyectos, levantamos la financiación y aportamos capital. Posteriormente, nuestra constructora se hace cargo del diseño y construcción, y una vez el proyecto entra en servicio, en la gran mayoría de los casos, concesiones es la encargada de operar y mantener gran parte de nuestros activos, especialmente en transporte. Esa integración nos proporciona una ventaja competitiva y un ángulo diferenciador respecto a la competencia”.
Ya hemos visto que la presentación de una propuesta para una concesión puede prolongarse durante dos años. Meses de esfuerzo que culminan en un pico de trabajo que pone a prueba la resistencia de los participantes. Para Borja, el deporte no es más que una extensión de esas carreras de resistencia. “He participado en diez pruebas de triatlón de larga distancia, incluyendo competiciones de IRONMAN”.
Le pedimos que nos cuente un poco más sobre la prueba. “Cubrir la distancia IRONMAN son 3,8 km a nado, 180 km en bici y una maratón. He conseguido ser competitivo en lo que me gusta y, gracias a ello, pude participar en el campeonato del mundo de IRONMAN en Hawái”.
Es ahí donde traza la analogía: “Al final en las concesiones trabajamos con unos tiempos superajustados y hay que coordinar y gestionar muy bien todas las actividades. Buscas la optimización en todo, que no se escape nada y llegar con los deberes bien hechos a la fecha de entrega de la oferta. Y el deporte me ha enseñado a ser constante en la vida. No deja de ser un sacrificio; para encajar los entrenamientos tengo que hacer auténticos malabares, pero todo ese esfuerzo vale la pena por todo lo que me aporta”.
El deporte me ha enseñado a ser constante en la vida. No deja de ser un sacrificio; para encajar los entrenamientos tengo que hacer auténticos malabares, pero todo ese esfuerzo vale la pena por todo lo que me aporta.
Si tuviera que explicarle a alguien los motivos para venir a ACCIONA, ¿qué le diría? “Es una empresa con una gran proyección y en plena expansión; siempre ha sabido encontrar su nicho de mercado y diversificarse de forma inteligente, lo que le ha permitido invertir y dedicar recursos en sectores en crecimiento. Lo hemos visto con las renovables, en proyectos de agua, en proyectos de concesiones, industriales o de movilidad. Es una empresa realmente puntera en muchas áreas”.
Y eso se traduce en oportunidades para perfiles profesionales muy dispares: “Ya seas un financiero, un ingeniero, un comercial o un abogado, tengo la convicción de que entras en una compañía en la que vas a tener oportunidades de crecimiento, con una estrategia muy amplia de desarrollo y de movilidad interna”.
Porque la movilidad no es solo geográfica. “Recursos Humanos creo que es bastante flexible y vela por el trabajador. Intenta ofrecer lo mejor en cada momento al empleado. A mí me pasó también. Yo entré en infraestructuras, pero vieron que había un nicho de oportunidad en el mercado canadiense de concesiones y me ofrecieron moverme”.
Volvemos ahora al comienzo de esta historia, a los compases finales antes de la gran adjudicación. “Son muchos meses trabajando a fondo en el proyecto, remando hasta el final. Evidentemente, es difícil, los días se hacen larguísimos, pero al final es una responsabilidad grande para todos los miembros del equipo de oferta”.
Tras el triatlón, llega ese momento en el que el tiempo parece detenerse al cruzar la línea de meta, que en el caso de la SR400 fue un 14 de agosto. “Ese día aún no sabíamos nada. Recuerdo que el CEO de Concesiones nos contactó por la tarde y nos dijo: ‘Hoy anuncian el resultado’”. Y el resto ya es historia de ACCIONA.