Tras los recientes avances, la Inteligencia Artificial (IA) ha pasado de ser un tema casi exclusivo en los departamentos de tecnología a un enfoque que afecta a cualquier aspecto de la sociedad, tanto que es incluso capaz de transformar el liderazgo de las organizaciones. Y es que, según un estudio reciente de McKinsey, casi una cuarta parte de los ejecutivos dicen que están usando herramientas de IA para llevar a cabo su propio trabajo, y más de una cuarta parte de los encuestados de las empresas que usan IA dicen que está tecnología ya está presente en el consejo ejecutivo. Hoy exploramos cómo ser un buen líder en un mundo impulsado por Inteligencia Artificial.

¿Qué voy a leer en este artículo?

 

La figura del líder en la era de la Inteligencia Artificial

Para explicarlo de forma sencilla, podríamos decir que la Inteligencia Artificial (IA) es la simulación del funcionamiento de la inteligencia humana por parte de máquinas. Procesan grandes cantidades de datos para encontrar patrones y hacer predicciones. Permite que los ordenadores y diferentes herramientas tecnológicas aprendan, razonen y tomen decisiones como lo hacen los humanos, pero a una escala y velocidad imposibles de igualar para nosotros.

Ya se considera cada vez más como una sistema de algoritmos fundamental para impulsar el crecimiento empresarial y no se puede ignorar para seguir siendo competitivo y relevante. Según una encuesta de PWC, el 52 % de las empresas aceleraron sus planes de adopción de IA en el último año.

¿Cómo pueden los profesionales de hoy navegar en este mundo complejo y en constante evolución impulsado por la IA? La capacidad de adaptarse y evolucionar es fundamental para el líder empresarial de hoy, quien debe navegar en un entorno cada vez más influenciado por la Inteligencia Artificial.

 

“La capacidad de adaptarse y evolucionar es fundamental para el líder empresarial de hoy”.

 

No hablamos de que deba convertirse en un experto de la noche a la mañana. Según apuntan en este artículo de Fast Company, es recomendable tener una comprensión general de qué es la IA, cómo funciona y cuáles son sus aplicaciones potenciales dentro de la organización. Es importante recordar que solo es una herramienta más que no sustituye a la inteligencia de las personas, por lo que debemos valorar dónde y cómo puede agregar valor, y asegurarnos de que se alinea con los objetivos y valores de la organización.

La nueva inteligencia requiere un nuevo liderazgo

El debate en torno a la IA requiere una reevaluación del liderazgo mismo. Los problemas y dilemas de los negocios no se pueden resolver solo con algoritmos. Es más, pueden llegar a acentuarse por el uso de estas tecnologías. Así lo señalan en este estudio de la consultora Amrop donde dan algunas claves para entender la figura del líder en el mundo de la Inteligencia Artificial.

La IA es particularmente buena en tareas repetitivas y rutinarias y en pensar de manera sistemática. Implementando este tipo de sistemas para ocupaciones de este estilo, las empresas pueden liberar a los empleados para que se concentren en tareas de mayor nivel que requieren un pensamiento más crítico, lo que sumará eficiencia y productividad a la organización.

Esto ya implica que las tareas y los trabajos de los que es más probable que se haga cargo la IA son las habilidades duras, y no tanto las habilidades blandas.En cierto modo, esta observación se corresponde con lo que se llama la paradoja de Moravec: lo que es fácil para los humanos es difícil para la IA, y lo que es difícil para los humanos parece bastante fácil para la IA.

hombre de inteligencia artificial

Dentro del entorno de la Inteligencia Artificial, parece que un buen líder es capaz de reconocer las enormes oportunidades de sus aplicaciones al tiempo que enfatizará la creatividad humana. Quizá la clave está en no alentar una competición contra los ordenadores, sino de tratar de desarrollar las cualidades humanas de las personas del equipo: creatividad, discernimiento, equidad de juicio, colaboración social, etc. Un método de trabajo en el que la IA potencie las tareas de cada profesional.

 

“La paradoja de Moravec postula que lo que es fácil para los humanos es difícil para la IA, y lo que es difícil para los humanos parece bastante fácil para la IA”.

 

Las personas importan más que nunca

La toma de decisiones emocional y sesgada del cerebro humano tiene una ventaja que subrayan en el informe de Amrop: la instalación de principios morales y éticos que trascienden el pensamiento calculador y utilitario.

Un futuro significativo requiere que el liderazgo corporativo asuma la responsabilidad de garantizar un progreso comercialmente efectivo mientras tiene en cuenta también un propósito social claro, más amplio e inspirador.

Y es que los humanos tienen ciertas cualidades únicas que la tecnología nunca tendrá (al menos por ahora). Si bien la IA puede hacer cosas asombrosas, todavía carece de la inteligencia emocional y la creatividad que poseen las personas.

Tal y como señalan en este artículo de Fast Company, el líder debe reevaluar las habilidades que son importantes en un lugar de trabajo impulsado por IA. Por ejemplo, el pensamiento crítico, la comunicación eficaz, la adaptabilidad a la tecnología y la capacidad de construir y mantener relaciones con los demás son habilidades humanas que seguirán siendo valiosas e irremplazables.

Como líderes, también debemos recordar mantener nuestra propia humanidad y empatía, y no depender únicamente de algoritmos para tomar decisiones.

 

Habilidades del líder en la era de la Inteligencia Artificial

Los líderes expertos en IA pueden facilitar la innovación, adoptando la colaboración entre humanos y este tipo de aplicaciones y transformando la fuerza laboral con nuevas habilidades. De acuerdo con la investigación de Amrop, un líder que trabaje con Inteligencia Artificial será:

* Movilizador: inspirará a las personas para trabajar unidos hacia un objetivo o una meta común.

* Constructor social: promoverá y protegerá la importancia de las relaciones e interacciones humanas puesto que valora y defiende el proceso de aprendizaje y desarrollo a través de estas.

* Humanista: valorará las habilidades propias de las personas, como la creatividad y la empatía.

* Mediador: construirá puentes en el ecosistema de IA para facilitar la colaboración y la eficiencia tanto entre personas como entre el equipo humano y la tecnología.

* Explorador: usará la IA para agudizar la ventaja competitiva, buscando nuevas tecnologías y métodos para mejorar los resultados de la organización.

* Significador: pondrá un énfasis especial en la transparencia y la comprensión de cómo se diseñan y operan los sistemas de Inteligencia Artificial. El líder buscará asegurarse de que todos los involucrados comprendan cómo funcionan estos sistemas, cuál es su propósito y cómo pueden ser utilizados de manera efectiva y ética.

* Arquitecto: cuando decimos que el líder será un «arquitecto», nos referimos a que deberá asumir diversas responsabilidades esenciales para aprovechar al máximo las capacidades de la IA. Deben ser capaces de analizar y entender los datos que la IA proporciona, de diagnosticar cualquier problema o desafío que pueda surgir y deben ser capaces de diseñar soluciones que aprovechen la IA.

* Guardian: implica que el líder tiene la responsabilidad de proteger y preservar la integridad del diseño y mantenimiento de la IA. Esto significa que deben asegurarse de que la IA se desarrolle y se utilice de manera ética, segura y eficaz.

La Inteligencia Artificial está transformando el liderazgo en las organizaciones, y es fundamental para los líderes actuales entender y adaptarse a este cambio. La IA no solo tiene el potencial de aumentar la eficiencia y productividad, sino que también puede liberar a los empleados para que se concentren en tareas que requieren un pensamiento más crítico y habilidades humanas únicas. En definitiva, en un mundo cada vez más impulsado por la Inteligencia Artificial, la figura del líder adquiere una nueva dimensión, destacando la necesidad de equilibrar la tecnología con la humanidad y la ética.

 

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