La motivación laboral de los empleados que componen una empresa es una de las claves para que esta alcance o no el éxito. Este concepto no es fácil de definir ni acotar, porque el significado que tiene para cada profesional varía según el sector, la edad, el puesto e incluso la situación geográfica. Una definición bastante común podría ser “la capacidad de las empresas de estimular positivamente a sus empleados con relación al trabajo que desempeñan, en general mediante el salario y percepciones no salariales”.

¿Está la motivación laboral dependiendo en gran medida de los beneficios más allá del sueldo? Parece que globalmente sí, como iremos viendo a lo largo de este artículo.

 

Percepciones no salariales que dan la vuelta al mundo

Motivar a sus empleados es una de las mejores herramientas de las que dispone una compañía para retener su talento. Una encuesta realizada por la consultora Randstad en México revela que solo un 10% de las empresas del país contaban con estrategias para la retención, pero el 70% de sus empleados quisieran conservar su puesto en ellas durante al menos cinco o más años.

Hablando de países de lengua hispana

Más allá del caso de México, la situación en la zona LATAM también empieza a notar transformacioes en relación a las motivaciones laborales que mueven a los profesionales. Mientras que hace unos años la tendencia era conservar el mismo puesto más de veinte años, la población más joven está cambiando este pensamiento cultural.

En Perú, por ejemplo, el 20,1% de los trabajadores desean cambiar de puesto, frente a un promedio del 7,5% en toda América Latina. Un dato que complementamos con el de la Agencia Latinoamericana para la Estabilidad Laboral (Alel) que, tras una encuesta en diez países de habla hispana, recogió que el 77% de los encuestados aumentaban su compromiso profesional si, además del salario, recibían otros beneficios más emocionales. El nomadismo ha llegado al entorno empresarial hispano: es el momento de que los trabajadores pidan, y las empresas escuchen.

 

EE. UU., tecnología del lado de la motivación

Atendiendo a la encuesta Mundial de Gallup, solo un 30% de los empleados en EE. UU. están comprometidos y felices en su puesto de trabajo. ¿Dónde se encuentra ese tercio de la población que está satisfecho con los beneficios que les aporta su puesto actual?

Las percepciones no salariales que nacen de las necesidades del empleado es un factor de la cultura corporativa muy arraigado en las grandes tecnológicas estadounidenses. Facebook, Microsoft y Google son valoradas como compañías con mejores políticas en compensación y beneficios. La lista la siguen otras como T-Mobile, Verizon y Amazon. Compañías donde la innovación va en su ADN.

Este modelo de innovación-compensación solo lo podemos ver en EE. UU., pues Japón, otro gigante tecnológico, solo consigue comprometer con su puesto a un 6% de su población activa. Un dato que sorprende, pues siempre se ha considerado a este país asiático como un ejemplo de trabajo para toda la vida, gracias a su filosofía “shukatsu”, en la actualidad en desaparición casi completa.

 

El norte de Europa como ejemplo global

Los países nórdicos, que no solo encabezan todas las listas de “lugares más felices donde vivir”, también encabezan las de “lugares más felices donde trabajar”. Y al contrario que en el modelo anterior, su estrategia de motivación si se puede tomar de ejemplo.

Empecemos por Islandia. Esta isla de más 330 mil habitantes encabeza el ranking de igualdad de género del Foro Económico Mundial durante cuatro años seguidos. El gobierno puso en marcha una reforma legislativa para que mujeres y hombres tuvieran la misma retribución por su desempeño laboral, tanto en salario como en beneficios. Esto incluye, por supuesto, todas sus necesidades personales y familiares.

Dinamarca ha decidido ser ecuánime con todos los puestos de trabajo. Su semana laboral es la más corta en el continente, con 33 horas como máximo. Además, el gobierno danés sufraga hasta el 90% de los gastos en cuidados de niños hasta los cinco años.

No podemos dejar de mencionar a Suecia y a su corriente cultural que inunda los espacios de trabajos. Se llama “fika” y en el ambiente laboral es disfrutar de un momento de calidad con los compañeros. ¿Esto qué significa? Que los equipos son personas, se conocen y se ayudan, tanto entre ellos como en toda la empresa. Fortalecer lazos también con la compañía.

 

Motivación sí, pero para todos

Las cifras demuestran que vamos por el buen camino. Pero que aún queda mucho por recorrer. La clave es empezar a comprender que cada profesional tiene necesidades personales, diferentes a las de los demás. Solo así la motivación laboral y la consiguiente retención de talento será efectiva al 100%.

FUENTES  CapitalHumano, USAtoday, Business Review , Ministerio de Trabajo, Expansión,  La Opinión, ABC