Beneficios de trabajar en una empresa sostenible

Es indudable que los estudiantes que se disponen a dar ya el salto al mercado profesional forman parte de una generación extremadamente concienciada por el planeta que van a heredar de sus mayores. En los últimos meses, esa inquietud, proactiva, ha dado un salto cualitativo de la mano de #FridaysForFuture, una iniciativa que está movilizando a cientos de miles de jóvenes en todo el mundo a favor de la toma de acciones contra el calentamiento global y el cambio climático.

Lo cierto es que la protección del medio ambiente ya forma parte, desde hace años, de las actuaciones estratégicas que llevan a cabo las compañías que aspiran a ser empresas sostenibles. Si estas organizaciones, que ya tienen una larga vida, han tenido que experimentar profundas transformaciones, buena parte de las de nuevo cuño ya llevan incorporado en su ADN el gen verde.

El hito del informe Brundtland

Sin embargo, hablar de sostenibilidad en el entorno laboralno es hablar estrictamente de ecología. En 1987, la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas lanzó una clara advertencia al mundo a través del informe Nuestro Futuro Común, más conocido como Informe Brundtland: “Los graves problemas ambientales que afectan al planeta son el resultado de la enorme pobreza de los países en desarrollo y del insostenible modelo de producción y consumo de los países desarrollados”.

El histórico documento sirvió para definir el antídoto contra la catastrófica situación que se aventuraba entonces: el desarrollo sostenible, definido como “el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”. Y se hacía un llamamiento a las empresas para hacer viable esta estrategia mundial, que se sustenta en 3 pilares: el equilibrio ambiental, el equilibrio social y el equilibrio económico.

Un pacto histórico

En el año 2000, la necesaria colaboración del tejido empresarial en estos objetivos que reclamaba la ONU se institucionalizó gracias al Pacto Mundial. Lo suscribieron más de 13.000 entidades de 170 países, instando a las compañías a alinear sus estrategias y operaciones con los siguientes 10 principios universales:

DERECHOS HUMANOS:

  1. Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos fundamentales reconocidos internacionalmente, dentro de su ámbito de influencia.
  2. Las empresas deben asegurarse de que sus ¿empresas? no son cómplices en la vulneración de los derechos humanos.

NORMAS LABORALES:

  1. Las empresas deben apoyar la libertad de afiliación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.
  2. Las empresas deben apoyar la eliminación de toda forma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción.
  3. Las empresas deben apoyar la erradicación del trabajo infantil.
  4. Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación.

MEDIO AMBIENTE:

  1. Las empresas deberán mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente.
  2. Las empresas deben fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental.
  3. Las empresas deben favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medioambiente.

LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN:

  1. Las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluidas extorsión y soborno.

Ya en 2015, el Pacto Mundial tradujo estos principios en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, entre los que se encuentran, entre otros, el hambre cero; la educación de calidad; la igualdad de género; la energía asequible y no contaminante; y producción y consumo responsables. 

Cómo identificar a una empresa sostenible

Partiendo del Pacto Mundial y de sus ODS, el empresario y editor Ricardo Dueñas Novoa, presidente desde 2018 del Pacto Global Ecuador, ha elaborado el siguiente retrato robot de una empresa sostenible:

  1. Más que Responsabilidad Social Corporativa, evoluciona a la Sostenibilidad: para que cualquier acción de RSC sea considerada sostenible, “debe ir más allá con hechos que se sostengan en el tiempo, como la reforestación, la reutilización de materiales…”
  2. Identifica a sus grupos de interés y trabaja para que estos funcionen de manera adecuada: “una empresa responsable conoce bien las necesidades de la sociedad y trabaja por ella de manera continua y a futuro”
  3. “Devuelve a la tierra lo que ha consumido de ella”: es decir, acciones que contrarresten el uso de recursos naturales o las emisiones de CO2. Por ejemplo, una iniciativa de todos los miembros de la empresa para plantar árboles.
  4. Sus cuestiones de Responsabilidad Social Corporativa no se reducen a una mera moda: “una empresa responsable trabaja para que los temas relacionados con la Agenda 2030 sean un tema de conversación profunda y continua”.
  5. “La sostenibilidad está en el ADN de su CEO y es parte de la cultura empresarial: un liderazgo fuerte en esta materia es vital para que todos los miembros de la organización se impliquen en las prácticas sostenibles.
  6. “La sostenibilidad tiene que ser parte de la estrategia del negocio”: esto implica trabajar también en el ambiente profesional, adecuar espacios para el personal y que todos los miembros de la compañía se alineen con la estrategia de la sostenibilidad.

Tres españolas entre las 100 empresas más sostenibles del mundo

En España ya hay claros ejemplos de empresas sostenibles que se toman en serio los esfuerzos para merecer esta denominación: el ranking Global 100 Most Sustainable Corporation in the World, en el que figuran las 100 compañías con ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares, incluye entre las 100 empresas más sostenibles a tres empresas españolas, entre ellas ACCIONA.

Para ACCIONA, la sostenibilidad es “un eje vertebrador” de la empresa, no solo de la estrategia de negocio, sino también en la gestión de los espacios de trabajo y en el cuidado a sus profesionales, los cuales tienen a gala poder desarrollar una carrera profesional en el sector para el que se han formado contribuyendo a mejorar el planeta.

¿Por qué son tan atractivas para trabajar las empresas sostenibles?

En la actualidad, las empresas sostenibles son un poderoso imán para los que están buscando su primer empleo o quieren cambiar de compañía. Hay tres claros motivos para ello:

– Una empresa sostenible es una fuente de orgullo para los profesionales que trabajan en ella.

– El compromiso de las empresas con la sostenibilidad implica que una compañía se preocupa por su personal.

– La sostenibilidad conecta los valores de una compañía con los valores personales de los profesionales.

Cabe añadir un cuarto motivo, el que señala Annemiek Nusmeijer, fundadora de The Sustainable Recruiter, una empresa holandesa experta en la selección de personal que ofrece sus servicios a organizaciones involucradas con la sostenibilidad: “Las empresas sostenibles tienen una mejor perspectiva de futuro”.

 

Fuentes: Ethic, Compromiso EmpresarialUnited Explanations, Misión Sostenible y LinkedIn

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